Muchas veces decimos: “Esto siempre se ha hecho así”, “Mi familia siempre ha hecho esto” o “Hay que volver a vivir como antes”. Sobre todo en estos momentos convulsos de grandes cambios, este miedo al cambio se resiste. Pero, si nos paramos a pensar, ¿qué significa realmente “vivir como siempre”? ¿A qué está acostumbrado realmente nuestro cuerpo y nuestra genética?
¿Qué supone nuestra vida moderna con los millones de años de evolución del ser humano? Hágamos números.
El ser humano y sus antepasados llevan habitando la Tierra más de dos millones de años. Estas cifras, tan grandes como siempre, nos hacen perder la perspectiva, y es bueno hacer ciertas comparaciones que nos arrojen un poco de luz sobre qué significa esto con respecto a cuando decimos “como siempre”.
Así pues, comparemos qué supone realmente un “como siempre” en cuanto a la vida de un ser humano. Pongamos varios hitos importantes en nuestra civilización. El primero, cuando comenzó hace aproximadamente 12,000 años con la agricultura y el sedentarismo. Luego, con la Revolución Industrial, que ocurrió hace no más de 300 años. Y, finalmente, esta era digital, que comenzó con internet a finales del siglo XX.
Durante casi toda nuestra existencia, los humanos hemos vivido bajo reglas simples y primordiales: cazar, esconderse, evitar ser devorados, reproducirse y responder instintivamente.
Nuestra programación genética ha evolucionado y se ha perfeccionado para sobrevivir en un mundo de escasez, un mundo finito y peligroso durante 2 millones de años.
Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos evolutivo, hemos construido un mundo lleno de abstracciones simbólicas: dinero, leyes, naciones, hipotecas y tecnología digital. Estos son logros deslumbrantes, pero no siempre se alinean con la programación que llevamos en nuestro ADN. Aunque nos hemos adaptado con rapidez, debajo de nuestros teléfonos inteligentes y rascacielos, nuestros cerebros aún pertenecen a la naturaleza salvaje. Puede incomodar, pero seguimos siendo animales que deben estar constantemente alerta, como el resto de las especies.
Avancemos y desglosamos esta historia comparando los dos millones de años, los 12,000 años de agricultura, los 300 años de industrialización y las últimas décadas de la era de internet con la vida de un humano de 50 años.
Por si ya no tienes tiempo de seguir leyendo…te dejo esta tabla resumen.
Tabla Comparativa: La Historia Humana en una Vida de 50 Años
| Era | Años Atrás | Proporción de la Historia | En una Vida de 50 Años | Analogía Cotidiana |
| Era Salvaje (Cazadores) | 2 millones a 12,000 | 99.5% | 49 años, 9 meses | Viviendo toda la vida en la naturaleza. |
| Revolución Agrícola | 12,000 a 300 | 0.6% | 3 meses | Plantando cultivos después de décadas de recolección. |
| Revolución Industrial | 300 a 50 | 0.015% | 4 días | Un fin de semana de innovación y fábricas. |
| Era de Internet | Últimos 50 años | 0.0025% | 27 segundos | Usando tu teléfono en los últimos segundos de tu vida. |
- De la Era Salvaje al inicio de la agricultura y la escritura: 49 años y 9 meses en una vida de 50 años
- Periodo de tiempo: 2 millones de años a 12,000 años atrás
- Porcentaje de la historia humana: 99.5%
- En una vida de 50 años: 49 años y 9 meses
Durante casi 2 millones de años, los humanos vivieron como cazadores-recolectores. Nuestro ADN evolucionó para ayudarnos a sobrevivir en entornos hostiles:
- Caza: Nuestros ancestros rastreaban presas con sentidos agudos y resistencia inquebrantable.
- Esconderse: Nos manteníamos alertas a las amenazas, reaccionando instintivamente al peligro.
- Reproducción: El sexo era una necesidad biológica, impulsada por el objetivo de pasar los genes a la siguiente generación.
- Instintos: Las respuestas de lucha o huida aseguraban la supervivencia, y los lazos sociales fortalecían la seguridad del grupo.
La Revolución Agrícola trajo cambios masivos: los humanos se asentaron en aldeas, plantaron cultivos y domesticaron animales. Esto permitió el surgimiento de civilizaciones, escritura y religiones organizadas. Sin embargo, la agricultura también introdujo jerarquías, disputas por la propiedad y enfermedades.
La lucha con los símbolos:
La agricultura dio origen a conceptos abstractos como la propiedad, el dinero y las naciones. Estas ideas son poderosas, pero completamente extrañas para nuestro ADN de cazadores-recolectores:
- El dinero: Nuestros cerebros evolucionaron para valorar recursos tangibles como la comida, no la riqueza abstracta.
- Fronteras: La idea de “poseer tierra” es una invención moderna, lejos de la perspectiva nómada de nuestros ancestros.
- Escritura: Las palabras se convirtieron en la base de la civilización, pero para nuestros instintos, siguen siendo símbolos extraños; predominan los cinco sentidos, especialmente la vista, el oído y el olfato.
Tu vida
En una vida de 50 años, la agricultura comienza apenas 3 meses antes de tu cumpleaños número 50. Es como decidir empezar a cultivar después de pasar casi toda tu vida recolectando. Te levantas y no tienes que ir a cazar. En la puerta de tu casa tienes varios animales para conseguir leche, carne y también frutos. Hoy te toca sembrar y tirar de un mulo de sol a sol. Alguien viene a pedirte como impuesto que le des todo el grano que tienes guardado porque lo dice una tabla con signos raros que te enseñan. Al final del día, al menos tienes algo caliente para comer.
- La Revolución Industrial: Los últimos 4 días
- Periodo de tiempo: 300 años
- Porcentaje de la historia humana: 0.015%
- En una vida de 50 años: 4 días
La Revolución Industrial fue un salto gigantesco. Los motores de vapor, fábricas y urbanización transformaron la sociedad a un ritmo que nuestra biología no pudo seguir. La mecanización de la agricultura liberó a las personas del trabajo físico, pero también las desconectó de la naturaleza.
El desajuste biológico:
- Estilo de vida sedentario: Nuestros cuerpos, diseñados para el movimiento constante, ahora pasan horas sentados frente a un escritorio o a un puesto de trabajo haciendo movimientos repetitivos una y otra vez.
- Sobreestimulación: La respuesta de lucha o huida, antes vital para la supervivencia, ahora se dispara con correos electrónicos y fechas de entrega.
- Cambios sociales: La urbanización creó poblaciones densas, incompatibles con nuestros instintos tribales.
Tu vida:
La Revolución Industrial es como un fin de semana largo al final de tu vida de 50 años. Has pasado décadas en el campo y, de repente, te lanzan a una ciudad con motores de vapor y fábricas. Agotado, un día te levantas en una ciudad y te explican tu primer día de trabajo en una fábrica. Pasarás 16 horas poniendo el mismo tornillo en una cadena de montaje. Al llegar a casa tendrás una buena ración de pollo con patatas y verás a través de una caja un documental de la vida salvaje. Una gacela corre. Le lanzas el cuchillo a la tele y la rompes. Tus hijos te miran extrañados.
- La Era de Internet: Los últimos 27 segundos
- Periodo de tiempo: Los últimos 50 años
- Porcentaje de la historia humana: 0.0025%
- En una vida de 50 años: 27 segundos
La lucha por el equilibrio:
- Redes sociales: Una abstracción moderna de la aprobación tribal, que activa recompensas de dopamina ancestrales.
- Globalización: Estamos diseñados para pequeños grupos, no para conexiones globales.
- Sobrecarga de información: Nuestros cerebros, optimizados para señales de supervivencia, luchan con flujos infinitos de datos.
Tu vida
La era de internet es como los últimos 27 segundos de tu vida de 50 años. Después de 49 años y 364 días viviendo en la naturaleza y cultivando, de repente obtienes un teléfono inteligente y comienzas a usar redes sociales. No sales de casa para trabajar. Te estresas porque te dicen que en 26, 25, 24… segundos vas a morir.
¿Qué significa vivir “como antes”?
Nuestro ADN sigue atado a los instintos primordiales: cazar, huir, reproducirse y formar lazos tribales. Aunque hemos construido civilizaciones avanzadas, estos fundamentos biológicos siguen siendo los cimientos de nuestra conducta. Reconocerlos y comprenderlos puede ser la única forma de alcanzar una verdadera libertad, si es que de alguna manera podemos ser libres.
Quizá nos sirva un poco para darnos cuenta de que es un poco absurdo, sea ya no sostenible esta idea de crecer y crecer e ir cada vez más rápido. Al menos a mí me lo parece. Será por que ya he pasado de los 50.

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