El cambio es inevitable y profundo. El desafío sin igual.

por | 2 Feb,2024 | Artículos y reflexiones | 0 Comentarios

En la actualidad, diversas corrientes de pensamiento e incluso en ámbitos políticos, anticipan un cambio significativo en nuestro modelo de vida industrializado antes de alcanzar el año 2040 e incluso antes. Algunos hablan de colapso, otros de poscapitalismotransición ecológica , transformación socialdecrecimiento, etc. Independientemente del discurso,se comparte que algo va a ocurrir, o más bien, que algo está ocurriendo y que ese algo es inminente, y de consecuencias extraordinarias.

Los factores fundamentales en todas estas hipótesis son: el agotamiento de materias primas, especialmente de los combustibles fósiles, y el rebasamiento de los límites planetarios, que pueden poner en peligro la habitabilidad del planeta. El cambio climático es solo uno de los 9 límites de los cuales hemos rebasado 6.

El problema es de gran relevancia y extremadamente complejo debido a que nuestro sistema socioeconómico y financiero tiene como premisa fundamental el crecimiento continuo. Esto choca inexorablemente con la realidad de que, aunque existen abundantes recursos en nuestro planeta, no son infinitos. Por otro lado, nuestro sistema de producción está desestabilizando el equilibrio biológico.

Si no se produce un cambio radical, es decir, modificar la raíz del sistema, la lucha por los recursos y el espacio provocarán, cuanto menos, desigualdades desproporcionadas, de dimensiones nunca antes conocidas, pues afectará a todos los estratos sociales de cualquier parte del planeta. La tecnología, la robotización, la nano-bio-tecnología y la IA serán entonces nuestras peores enemigas.

Existe otra posibilidad: El desafío de fundar un nuevo sistema financiero y económico, incluyendo un plan de implementación y sustitución del vigente. Se podrán aprovechar muchos de los preceptos y herramientas de los anteriores, pero su “ADN” será completamente distinto. Sus objetivos deberán girar entorno al bienestarla sostenibilidad, la protección y restauración del medioambiente y al crecimiento personal. La tecnología, la robotización, la nano-bio-tecnología y la IA serán entonces nuestras mejores aliadas.

Este reto requiere de personas de excelencia no solo a nivel técnico, emocional y espiritual, sino también en todos los ámbitos sociales. Deben integrarse indicadores de múltiples indoles en el sistema , que se puedan medir y valorar garantizando su funcionamiento y eficiencia para satisfacer sus objetivos. El proyecto, con una incidencia política imprescindible, será transversal a los gobiernos, los partidos políticos y los grupos de poder económico actuales.

Afortunadamente, no es un camino por andar. Hay ideas y propuestas ya en marcha, tales como la Economía del Bien Común, o La economía circular, entre otras. Así mismo, a pesar de los logros conseguidos y prosperidad, no es de menor importancia señalar que este acelerado modelo de vida está empeorando la salud física, emocional y mental incluso de aquellos que más “disfrutan” de todas las comodidades y servicios que el sistema provee.

Esta aventura podría tacharse de ingenua o imposible, pero ante los datos que la propia ciencia está arrojando, opino que lo ingenuo o imposible es tratar de defender este sistema. Queda aún mucho recorrido y grandes montañas que superar.

El cambio es inevitable y profundo. El desafío sin igual.

Foto: Daniel Price Unsplush

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